RABIA
Necesito expulsar por los poros de mi piel todos los malos pensamientos, toda la rabia contenida, que he ido acumulando como el polvo en los cajones.
Ahora mismo mis pensamientos se entrelazan, no dejándome ver con claridad ninguno de ellos, mis palabras salen alborotadas, casi escupidas, como si tuvieran miedo de quedarse aquí dentro, y escapan despavoridas, mezclándose entre el miedo y la ansiedad de querer huir.
No puedo aguantar la sensación de quedarme callada, de tragarme todas las palabras que intentan evaporarse, como si fuesen una cortina de humo, que son imposibles de sostener con la mano, pero no con la mirada. Mirada que me hierve como si el fuego se prendiera en ella, como si mis pupilas fueran llamas que solo las lágrimas son capaces de apagar.
¿Pero después quien apagará el llanto? ¿Quien osara interrumpir la espontánea representación de rabia?
OTRA COSA
No sé cuando dejamos la infancia de lado, cuando decidimos desprendernos de ella.
No sé cuando nos creemos lo suficientemente adultos para olvidarnos de la infancia, de sus colores, de sus aromas.
Poco a poco vas despojando de ti mismo, de tu piel, la infancia que fuiste arrastrando durante años. Pero de pronto te das la vuelta y la niebla no te deja vislumbrar con claridad, esa infancia que te ayudo a crecer, que te creó una coraza que solo a veces vos, sos capaz de traspasar.
La infancia es otra cosa, es como una vida aparte, de esta otra vida. O a caso es como si te prepararan para la vida, para que de adulto te puedas enfrentar a ella, le puedas sostener la mirada y convencerte de que no tenemos que perder.
De pequeños nos mentían constantemente, y por eso se va perdiendo la inocencia, porqué ni si quiera el mar es transparente, el también oculta y pervierte. Y como si fuéramos marineros atraídos por las sirenas, los humanos no podemos evitar caer en la tentación de la mentira, y por eso nuestras miradas dejan de ser francas, nuestras palabras dejan de tener valor, ¿qué valor puede tener la mentira?
Y SON CONSTANTES LOS VIAJES AL PASADO
De vez en cuando te reencuentras con la nostalgia, con un pasado que sabes que no volverá, que forma parte de otra vida.
Pero cuando de pronto el recuerdo reaparece y se planta de nuevo ante nosotros, creemos que ha vuelto para siempre, que ya no se volverá a marchar, que podremos rescatar todos los momentos que fueron desapareciendo, que forman parte de otra etapa que ya creías cerrada, algo que pensabas que nunca iba a volver, a resurgir de un tiempo pasado, para volverse a instalar en tú vida. Pero el reencuentro apenas dura unos segundos, quizás pueda alcanzar un minuto, pero después se desvanece, se marcha con la misma fuerza con la que ha irrumpido en tu memoria, pero no sabes cual es el momento justo en el que dejo de sostenerte la mirada, para fundirse de nuevo con el recuerdo, para desaparece otra vez de tu vida.
He vuelto, pero ya no soy la misma, no soy la persona que hace unos meses era, el tiempo pasa y nosotros seguimos aprendiendo de él.
Quiero que las palabras salten de nuevo al papel, quiero que las palabras sean las lágrimas que no derrame y también quiero sean todas las sonrisas que arroje por el camino.
Vuelvo, o por lo menos lo intento. Vuelvo como si comenzará de nuevo, regreso otra vez por el mismo camino, pero es distinto. Cerré una etapa y abrí otra, dispuesta a aprender de mis errores, a ser más fuerte en cada paso. Vuelvo, al igual que regresan los pájaros en invierno. Vuelvo y esta vezpara quedarme.
FELIZ NAVIDAD
Deseo que nunca se pierda la esperanza, que nunca el odio sea más fuerte que el amor, que las miradas hablen más que las palabras y que las palabras sean de corazón.
Deseo que nunca nos rindamos ante las dificultades, que siempre miremos hacia alante y que jamás olvidemos nuestros sueños, que nos ayudan a seguir con nuestro camino.
Deseo que pasen una feliz navidad, pero no solo eso, deseo que pasen una buena vida y que sigan creando utopías, para mantenerse vivos.
Quiero creer que estoy volviendo.
(título de un poema de Mario Benedetti)
Sin embargo, no lo hago.
Me quede estancada en una etapa de mi vida.
Durante años, no hecho otra cosa, más que abrir y cerrar etapas, pero a veces no siempre puedo eligir yo si quiero cerrarla. Sin embargo pienso que si no soy capaz de cerrar esta etapa, no podré llegar a la siguiente.
El otro día pense que lo mejor será cerrar unaetapa que abrí ya hace casi un año, para poder pasar a la siguiente. Escribir es lo que más me gusta, y haberlo descubierto desde pequeña hace que sea uno de los hábitos que nunca me abandona.
A medida que pasan los años, van cambiando los gustos, visto de otra manera, escucha otra música, leo otros libros, veo otras películas, pero escribir eso no ha cambiado y espero que me acompañe durante muchos años, en esta etapa y en las siguientes.
Yo misma pensé que volvería, pero no lo hago.